Un Curso de Milagros - Lección 80: Permítaseme reconocer que mis problemas se han resuelto

Un Curso de Milagros - Lección 80: Permítaseme reconocer que mis problemas se han resuelto

Lección 80: Reconociendo que mis problemas sean resueltos

Resumen de la sección: En esta lección del curso de milagros, se aborda la idea de reconocer que nuestros problemas pueden ser resueltos. Se explora cómo todos los problemas tienen una causa común: la creencia en la separación de Dios. A través de esta lección, se invita a reflexionar sobre nuestra unión con Dios y cómo podemos superar los problemas al recordar nuestra conexión divina.

Reconociendo que mis problemas sean resueltos

  • La lección central es "Permítaseme reconocer que mis problemas sean resueltos". Invita a imaginar por un momento que no tenemos ningún problema y experimentar paz.
  • Todos los problemas aparentes tienen una raíz común: la creencia en la separación de Dios. Esta creencia patrocina todas las ideas de problemas en nuestras vidas.
  • Aunque parezca que tenemos muchos problemas diferentes, todos son el mismo problema: creer que estamos separados de Dios.
  • La mente lógica piensa que debe resolver sus propios problemas, ya que cree estar separada de Dios. Sin embargo, al estar unidos a Dios, es imposible tener verdaderos problemas.
  • Todos los supuestos problemas son generados por nuestras ideas equivocadas y falsas creencias sobre la felicidad y nuestra relación con Dios.

Reflexiones finales

En esta lección del curso de milagros se nos invita a reconocer que nuestros problemas pueden ser resueltos al recordar nuestra unión con Dios. Al comprender que la creencia en la separación es la raíz de todos los problemas, podemos comenzar a experimentar paz y encontrar soluciones desde una perspectiva más elevada.

La actitud amorosa de un padre

Resumen de la sección: En esta sección, se habla sobre la importancia de mantener una actitud amorosa como padre, incluso cuando el hijo percibe problemas que el padre no considera como tales. Se enfatiza en que la conexión amorosa entre padre e hijo requiere soluciones compasivas y ayuda mutua.

Actitud amorosa hacia los problemas del hijo

  • El hijo puede percibir problemas que el padre no considera como tales.
  • Es importante acercarse al hijo con comprensión y ayudarlo a superar sus aparentes problemas.
  • Dios nunca te pone en situaciones para probarte o para ver si puedes resolver problemas.
  • Los problemas son una idea humana, no divina.
  • No necesitas tener problemas en tu vida.

El único problema ya está resuelto

  • La creencia de haberse separado de Dios es la raíz común de todos los problemas aparentes.
  • Al invocar al Espíritu Santo y reconocer que el único problema ha sido resuelto, se abre paso a la paz interior.
  • No etiquetes todas las experiencias como problemas; tú eliges qué cosas son un problema.
  • Recuerda que no tienes problemas y cualquier situación puede ser abordada sin etiquetarla como tal.

Llevando los problemas a la solución

Resumen de la sección: En esta sección, se explica cómo llevar los supuestos problemas a la solución mediante el reconocimiento de su causa común: la falsa idea de separación de Dios. Se invita a conectar con el Espíritu Santo y entregarle las creencias limitantes para recibir respuestas divinas.

Llevando los problemas a la solución

  • Todos los problemas aparentes tienen una causa común: la creencia de separación de Dios.
  • Al conectar con el Espíritu Santo y entregarle esta creencia, se abre espacio para recibir respuestas divinas.
  • Imagina un momento sin problemas y acércate al Espíritu Santo en tu mente.
  • Reconoce que el único problema ya ha sido resuelto y no es necesario cargarlo todo el tiempo.

No etiquetes todas las experiencias como problemas

  • Tú eliges qué cosas son un problema; no todas las situaciones deben ser etiquetadas como tal.
  • Cambia tu forma de pensar y reconoce que no tienes problemas en tu vida.
  • La manera en que te relacionas con el mundo refleja tu relación con Dios.

La importancia de eliminar la idea de problemas

Resumen de la sección: En esta sección, se destaca la importancia de eliminar por completo la idea de tener problemas. Se invita a utilizar la mente de manera diferente, reconociendo que los problemas son una elección personal y que no tienen significado real.

Eliminando la idea de tener problemas

  • Es importante eliminar por completo la idea de tener problemas en tu vida.
  • Utiliza tu mente para reconocer que los problemas son una elección personal y carecen de significado real.
  • No etiquetes cada experiencia como un problema; tú eres quien decide qué cosas son un problema.
  • Tu relación con el mundo refleja tu relación con Dios.

Carencia y creencia de abandono por parte de Dios

Resumen de la sección: En esta sección, se aborda el tema de la carencia y la creencia de que Dios nos ha abandonado. Se enfatiza que todos los problemas tienen una raíz común: la creencia de que Dios nos ha abandonado. Sin embargo, se destaca que esta creencia es falsa y que el Espíritu Santo está siempre presente para corregir nuestra mente y recordarnos que no estamos solos.

  • La raíz común de todos los problemas es la creencia de haber sido abandonados por Dios.
  • El Espíritu Santo está siempre presente para corregir nuestra mente y recordarnos que nadie nos ha abandonado.
  • Todos estamos unidos y se nos dará lo que necesitamos en cada momento.
  • No hay problema en pensar en el pasado o en el futuro, ya que todo ha sido resuelto.
  • El mundo tiene recursos abundantes para satisfacer las necesidades de todos.

No hay problemas, solo soluciones

Resumen de la sección: En esta sección, se plantea la idea de que no existen los problemas, solo soluciones. Se enfatiza que cualquier situación problemática puede ser resuelta al reconocer internamente que ya ha sido resuelta. Además, se destaca la importancia de cambiar nuestra percepción del mundo como un reflejo de nuestra relación con Dios.

  • No existen los problemas, solo soluciones.
  • Cada vez que percibimos un problema, debemos recordar internamente que ya ha sido resuelto.
  • Nuestra percepción del mundo es un reflejo de nuestra relación con Dios.
  • Si consideramos al mundo como nuestro amigo, experimentaremos paz. Si lo vemos lleno de problemas, es porque consideramos a Dios como un problema.

Aplicar la frase "Permítaseme reconocer que este problema ya sea resuelto"

Resumen de la sección: En esta sección, se enfatiza la importancia de aplicar la frase "Permítaseme reconocer que este problema ya sea resuelto" ante cualquier situación problemática que percibamos en nuestra vida. Se destaca que esta práctica nos ayuda a cambiar nuestra percepción y a encontrar soluciones en lugar de enfocarnos en los problemas.

  • Aplicar la frase "Permítaseme reconocer que este problema ya sea resuelto" ante cualquier situación problemática.
  • Cambiar nuestra percepción y enfocarnos en encontrar soluciones en lugar de centrarnos en los problemas.
  • La paz interior no es algo temporal, sino una experiencia constante cuando dejamos de ver problemas.

El objetivo del curso de milagros y el poder del dar

Resumen de la sección: En esta sección, se habla sobre el objetivo del curso de milagros, que es alcanzar y mantener la paz interior. Se destaca que todos los aspectos ilusorios relacionados con tristeza, carencia y presión desaparecerán a medida que practiquemos el curso. Además, se menciona el poder transformador del acto de dar a otros.

  • El objetivo del curso de milagros es alcanzar y mantener la paz interior.
  • Los aspectos ilusorios relacionados con tristeza, carencia y presión desaparecerán a medida que practiquemos el curso.
  • El acto de dar a otros tiene un poder transformador en nuestra vida.
  • Practicar diariamente las enseñanzas del curso nos llevará a experimentar una paz interior sostenida.

Practicar la idea de que cualquier problema ya sea resuelto

Resumen de la sección: En esta sección, se enfatiza la importancia de practicar la idea de que cualquier problema que percibamos ya ha sido resuelto. Se destaca que el Espíritu Santo es nuestro amigo y nos guiará hacia experiencias pacíficas. Se insta a escuchar al Espíritu Santo todos los días y recordar que no existen los problemas, solo soluciones.

  • Practicar la idea de que cualquier problema ya ha sido resuelto.
  • El Espíritu Santo es nuestro amigo y nos guía hacia experiencias pacíficas.
  • Escuchar al Espíritu Santo todos los días y recordar que no existen los problemas, solo soluciones.
  • No hay problemas reales, solo soluciones para todo aquello que percibimos como problemático.
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********* Puedes apoyar este canal en Patreon: http://www.patreon.com/primerotupaz ********* Si estás dispuesto a reconocer tus problemas, reconocerás que no tienes ninguno. 2Tu problema central se ha resuelto y no tienes ningún otro. 3Por lo tanto, debes sentirte en paz. 4La salvación, pues, depende de que reconozcas que ése es el único problema y de que entiendas que ya se ha resuelto. 5Un solo problema, una sola solución. 6La salvación se ha consumado. 7Se te ha liberado de todo conflicto. 8Acepta este hecho, y estarás listo para ocupar el puesto que te corresponde en el plan de Dios para la salvación. 2. ¡Tu único problema ya se ha resuelto! 2Repite esto hoy para tus adentros una y otra vez a lo largo del día, con gratitud y convic­ción. 3Has reconocido tu único problema, dándole así paso al Espíritu Santo para que te dé la respuesta de Dios. 4Has dejado a un lado las decepciones y has visto la luz de la verdad. 5Has acep­tado la salvación para ti mismo al llevar el problema a la solución. 6Y puedes reconocer la solución porque has identificado el pro­blema. 3. Hoy tienes derecho a la paz. 2Un problema que ya se ha resuelto no te puede perturbar. 3Asegúrate únicamente de no olvi­darte que todos los problemas son uno solo. 4Sus múltiples formas no te podrán engañar, mientras te acuerdes de esto. 5Un solo pro­blema, una sola solución. 6Acepta la paz que te brinda esta sencilla afirmación. 4. En nuestras sesiones de práctica más largas de hoy reivindica­remos la paz que inevitablemente será nuestra una vez que el problema y la solución se hayan reconciliado. 2El problema tiene que haber desaparecido porque la respuesta de Dios no puede fallar. 3Al haber reconocido el problema has reconocido la solu­ción. 4La solución es inherente al problema. 5Se te ha contestado, y tú has aceptado la respuesta. 6Te has salvado. 5. Permite ahora que se te dé la paz que tu aceptación te brinda. 2Cierra los ojos y recibe tu recompensa. 3Reconoce que tus pro­blemas se han resuelto. 4Reconoce que no tienes conflictos, y que estás libre y en paz. 5Sobre todo, recuerda que tienes un solo problema y que el problema tiene una sola solución. 6En esto reside la simplicidad de la salvación. 7Por eso es por lo que su eficacia está garantizada. 6. Afirma hoy con frecuencia que tus problemas ya se han resuelto. 2Repite la idea con absoluta convicción tan a menudo como sea posible. 3Y asegúrate en particular, de aplicar la idea de hoy a cualquier problema concreto que pueda surgir. 4Di de inme­diato: 5Permítaseme reconocer que este problema ya se ha resuelto. 7. Propongámonos no acumular resentimientos hoy. 2Propongá­monos estar libres de problemas que no existen: 3Para lograr esto sólo se requiere honestidad. 4No te engañes con respecto a cuál es el problema, y no podrás sino reconocer que se ha resuelto.