Escuela Sabática | Lección 1 | Evalúate | Lección Semanal
Lección 1: Evalúate
- Bienvenida a la lección de Escuela Sabática del 4 de abril de 2026.
- Reflexiona sobre tu relación con Dios: ¿es vibrante y sólida?
- Considera si tu relación con Dios ha disminuido o se encuentra en un estado tibio.
Estado Actual de Nuestra Relación con Dios
- Jesús describe nuestra condición espiritual en Apocalipsis 3:14-22.
- La tibieza espiritual es peligrosa; necesitamos una relación más profunda con Dios.
- Jesús nos insta a reconocer nuestra necesidad desesperada de Él.
Consejos de Jesús para Mejorar Nuestra Relación
- Apocalipsis 3:18-19 nos aconseja comprar oro refinado y vestiduras blancas.
- Jesús ofrece un intercambio espiritual para enriquecer nuestras vidas.
- Una relación permanente con Él cambiaría todo en nuestras vidas.
Amonestación y Promesa de Compromiso
- Jesús reprende por amor, buscando una relación más sólida con nosotros.
- Reconocer nuestra verdadera condición es esencial para el arrepentimiento.
- Apocalipsis 3:20 muestra que Jesús desea cenar y tener comunión con nosotros.
Relación con Jesús
- Jesús espera entrar en nuestras vidas y tener una relación cercana con nosotros.
- Reflexionamos sobre el arrepentimiento por el tiempo no dedicado a Jesús al enfrentarnos a Él en la eternidad.
- La superación de nuestra condición apática es esencial; se nos promete un lugar junto a Jesús si vencemos.
Comprensión de nuestra condición
- Jesús se identifica con nuestra debilidad y ofrece ayuda para vencer el pecado.
- Las historias bíblicas muestran cómo Dios interactuó con diferentes personas en diversas situaciones.
- Génesis 27 ilustra la búsqueda de Dios por estar cerca de la humanidad.
Deseo de cercanía
- Dios siempre ha deseado estar cerca, ya sea físicamente o a través de comunicación directa.
- Jeremías 31:3 expresa el amor eterno de Dios hacia nosotros y su deseo de construir relaciones.
- Si no sentimos esta conexión, es debido a nuestra falta, no a la voluntad de Dios.
La Última Cena y permanecer en Cristo
- Durante la última cena, Jesús enfatiza la importancia de permanecer unidos a Él para dar fruto.
- Juan 15:1–11 destaca que separados de Él nada podemos hacer; debemos vivir en conexión constante.
- Permanecer en Su amor implica seguir Sus mandamientos para experimentar gozo pleno.
La importancia de permanecer en Jesús
- Jesús es la vid y nosotros las ramas; el fruto proviene de nuestra permanencia en él.
- La falta de fruto indica desconexión; los momentos difíciles pueden producir más fruto si permanecemos en Jesús.
- Dar fruto para su gloria confirma que somos discípulos; obedecer sus mandamientos refleja su amor.
El amor y la obediencia a Dios
- Permanecer en Jesús es un antídoto contra nuestra condición espiritual; olvidamos fácilmente este consejo.
- El amor de Jesús nos atrae hacia él, motivándonos a responder con amor hacia Dios y otros.
- Seguir a Jesús puede parecer una carga, especialmente cuando se basa en prácticas externas sin corazón convertido.
Conexión genuina con la vid
- No podemos fingir estar conectados a Jesús; nuestra respuesta es reacción al amor divino.
- Las ramas marchitas no pueden simular conexión vital; debemos buscar tiempo con Dios para recibir vida.
- El Espíritu Santo actúa como savia que da vida y crecimiento cuando decidimos permanecer en Él.
La obra del Espíritu Santo
- Necesitamos pedir diariamente la presencia del Espíritu Santo para crecer espiritualmente.
- Textos bíblicos destacan el amor eterno de Dios y su deseo de darnos el Espíritu Santo si lo pedimos.
- El crecimiento espiritual depende del Espíritu que mora en nosotros, asegurando que permanezcamos conectados.
Crecimiento espiritual continuo
- El Espíritu Santo produce crecimiento y asegura que florezcamos al permanecer conectados a la vida divina.
- Cada aspecto del trabajo del Espíritu influye en nuestra relación con Dios, guiándonos hacia toda verdad.
- Nuestra relación con Dios puede crecer lentamente o acelerarse, pero siempre necesitamos recibir su sabiduría.
Vida de Entrega y Conexión con Dios
- La comunicación entre el hombre y Dios debe ser constante, similar a cómo un sarmiento se aferra a la vid.
- El injerto en la cepa madre es esencial para recibir vida y alimento espiritual.
- Reflexiona sobre tu vida espiritual: identifica eventos que te han acercado o alejado de Dios.
Preguntas para Dialogar
- Considera la frecuencia con la que pides el Espíritu Santo en oración diaria.
- Piensa en los cambios que podrías experimentar si recibieras al Espíritu Santo diariamente.
- Evalúa tu relación con Dios y qué acciones puedes tomar para mejorarla.