“Sin Humildad no hay Unión con Dios" | Homilía Lunes, I Semana de Adviento (01-12-25) | P.Santiago M
La Humildad y la Fe en la Relación con Dios
La Historia del Centurión y su Fe
- Jesús llega a Cafarnaúm y un centurión le pide ayuda para su criado paralítico, mostrando una gran fe al decir que solo con una palabra de Jesús, su criado sanaría.
- El centurión expresa su humildad al afirmar que no es digno de que Jesús entre en su casa, destacando la importancia de la humildad en la relación con Dios.
- Jesús se admira de la fe del centurión, afirmando que no ha encontrado tal fe en Israel y profetiza que muchos vendrán de oriente y occidente al reino de los cielos.
La Importancia de la Humildad
- Se argumenta que sin humildad es imposible tener una relación auténtica con Dios; esta debe ser el punto de partida.
- La fe en Dios no es exclusiva del catolicismo; otras religiones también creen en un ser supremo, pero el cristianismo enfatiza el amor incondicional de Dios hacia nosotros.
- La encarnación de Dios como un niño humilde simboliza cómo Él entra en nuestra historia: sin lujos ni privilegios. Esto contrasta con las expectativas humanas sobre lo divino.
Reacciones Humanas ante la Humildad Divina
- Se menciona cómo las personas suelen reaccionar con soberbia ante situaciones donde se presenta humildad, como el nacimiento de Cristo en Belén. Esto refleja una tendencia humana a valorar lo externo sobre lo interno.
- San Francisco de Asís resalta que "el hombre es lo que es ante Dios", sugiriendo que nuestra verdadera esencia se revela ante Él, más allá del estatus social o apariencia física.
Reflexiones sobre el Amor Inmerecido
- Se reflexiona sobre el sacrificio y sufrimiento del Hijo de Dios, resaltando cuán inmerecido es este amor por parte del ser humano; esto genera un sentido profundo de humildad al reconocerlo.
- La comunión se presenta como un don inmenso e inmerecido; incluso aquellos en gracia deben acercarse a ella reconociendo su dignidad limitada frente a Dios.
Actitud Ante la Comunión
- Antes de comulgar, se debe adoptar una postura llena de agradecimiento y reconocimiento: "Señor, no soy digno". Esta actitud fomenta una relación más profunda con Dios basada en gratitud y humildad.
- Se critica a quienes asumen derechos sobre los sacramentos sin vivir conforme a los mandamientos o estar en gracia; esto puede llevar a reacciones soberbias frente a lo sagrado.
La Humildad y la Acción de Gracias en la Eucaristía
La conexión entre la vida, la Eucaristía y la humildad
- La vida se transforma en acción de gracias a través de la Eucaristía, que es un acto continuo que se extiende más allá del ritual.
- Para dar gracias genuinamente, es esencial cultivar la humildad; esta virtud permite una verdadera conexión con lo divino.
- Conocer a Dios y a uno mismo es fundamental para desarrollar humildad; el autoconocimiento es clave para entender nuestra relación con lo sagrado.
- Se invoca al Señor pidiendo claridad sobre quiénes somos y quién es Él, resaltando la importancia del reconocimiento mutuo en esta relación espiritual.
- Este proceso de conocimiento personal y divino fomenta una vida transformada que refleja gratitud hacia Dios.