Los Desafíos de Dios
Los Desafíos de Dios
Introducción y Propósito
- María Lidia Miranda se presenta y expresa su honor de estar con la audiencia, mencionando las bondades y misericordia de Dios.
- La enseñanza se centra en los desafíos que Dios tiene preparados para cada uno, enfatizando la importancia de comprender lo que está escrito en el Apocalipsis.
Visión del Cielo
- Se menciona Apocalipsis 21:1-11, donde se describe la gran ciudad Santa de Jerusalén, destacando su gloria y belleza.
- La enseñanza resalta que las maravillas del cielo deben manifestarse también en la tierra; es necesario vivirlas aquí para poder recibirlas allá.
Preparación para el Regreso de Jesucristo
- Se habla sobre el regreso inminente de Jesucristo y cómo los eventos descritos en el Apocalipsis están ocurriendo actualmente.
- Se advierte sobre la actitud pasiva que algunas personas adoptan ante estas escrituras, instando a actuar y trabajar activamente en sus vidas.
Actitud Proactiva
- La importancia de no estancarse ni caer en la depresión; se debe mantener una actitud activa hacia el crecimiento espiritual.
- Se enfatiza que cada acción cuenta hacia un propósito divino; nuestras obras son recompensadas según nuestra dedicación.
Multiplicación del Evangelio
- El trabajo activo es esencial para preparar a otros para la venida del Señor; todos tienen un papel en predicar el evangelio.
- Se menciona que debemos aprender y luego enseñar a otros, siguiendo el ejemplo de Jesucristo con sus discípulos.
Desafíos y Compromisos
- Las obras realizadas por cada persona tienen un impacto significativo; se anima a reflexionar sobre quiénes estamos discipulando.
¿Qué nos enseña el apóstol Pablo sobre la vida y las adversidades?
La dualidad de la vida: alegrías y sufrimientos
- El apóstol Pablo enfrentó muchas adversidades en su vida, incluyendo naufragios, encarcelamientos y hambre, pero también tuvo experiencias espirituales profundas al ser llevado al tercer cielo.
- A pesar de haber visto maravillas celestiales, Pablo se encontraba en un dilema entre irse al cielo o quedarse en la tierra para continuar predicando el Evangelio.
La importancia de servir a los demás
- La decisión de Pablo refleja una elección consciente entre disfrutar del cielo o dedicarse a la obra de Dios aquí en la tierra, enfatizando el valor del discipulado y compartir el mensaje cristiano.
- Aunque sabía que en el cielo no habría más llanto ni dolor, eligió permanecer por amor a los demás y para seguir predicando.
El desafío del servicio
- Pablo entendía que su misión era buscar a otros para predicarles y discipularlos; esto es fundamental para multiplicar el conocimiento de Cristo.
- Su legado continúa desafiándonos a preocuparnos no solo por grandes metas, sino también por impactar positivamente nuestro entorno inmediato.
Enfrentando adversidades con fe
- Todos enfrentamos dificultades en esta vida; sin embargo, tener fe permite ver cómo Dios actúa incluso en medio del sufrimiento.
- Si uno desea evitar las dificultades, debe pedirle a Dios que lo lleve lejos de ellas. Sin embargo, todos queremos vivir con vigor y propósito aquí en la tierra.
Preparación para mayores desafíos
- La vida es donde se necesita fe para realizar milagros y ver la mano poderosa de Dios. Aprovechar cada momento puede resultar en un mayor galardón celestial.
Desafíos y Potencial en la Vida Espiritual
La disposición ante los desafíos de Dios
- Se enfatiza que Dios no busca privilegios, sino corazones dispuestos a aceptar sus desafíos. Ejemplos bíblicos como Nehemías, David, Daniel, Pedro y Juan son mencionados como modelos de fe.
- Todos estos personajes enfrentaron adversidades significativas y aprendieron a decir "sí" a los retos que Dios les presentó. Esto resalta la importancia de aceptar las pruebas para experimentar milagros.
Reflexión sobre el sufrimiento y el propósito
- Se menciona que aunque nuestros desafíos pueden ser diferentes a los de figuras bíblicas, cada uno tiene un propósito divino. Es crucial buscar lo que Dios tiene reservado para nosotros.
- La idea central es no permitir que nuestro potencial se entierre sin haberlo explotado. Cada persona debe dar lo mejor de sí misma durante su vida.
El proceso del desafío espiritual
- Comparar el desafío con un embarazo: placentero al inicio, delicado durante el proceso y doloroso al final. Sin embargo, el fruto del esfuerzo vale la pena.
- Se destaca la necesidad de mantenerse activos y desafiados en nuestra vida espiritual. No debemos desmayar ni retroceder en nuestra misión divina.
El poder personal y la multiplicación
- Cada individuo tiene el poder otorgado por Dios para actuar en la tierra. Es fundamental reconocer este poder interno y dejarlo salir hacia el mundo exterior.