Patología de la retina Dra. Valeria Cortés: Inducción estudiantes X semestre
Introducción a la Patología de Retina
Presentación y Contexto
- La sesión es presentada por Valeria Cortés Castillo, residente de tercer año en la Pontificia Universidad Javeriana C de Cali.
- Se menciona que la patología de retina abarca una amplia gama de enfermedades y alteraciones, tanto locales como sistémicas.
Desprendimiento de Retina
- Se elige discutir el desprendimiento de retina como uno de los temas clave para la práctica clínica.
- Se introduce la embriología del ojo, destacando que el ojo y el cerebro comparten un origen embriológico común del prosencéfalo.
Estructura Embriológica
- La copa óptica se forma a partir del ensanchamiento y lateralización en las vesículas ópticas, creando dos capas: externa (epitelio pigmentario) e interna (retina neural).
- El espacio entre estas capas es virtual durante el desarrollo; sin embargo, puede separarse debido a alteraciones.
Estructura Histológica de la Retina
Capas Retinales
- Se describe un corte histológico mostrando el epitelio pigmentario y neurorretina, incluyendo células como las células ganglionares y bipolares.
- Las diferentes capas retinianas son responsables del procesamiento visual, desde los fotorreceptores hasta las fibras nerviosas que forman el nervio óptico.
Función Visual
- El estímulo luminoso debe convertirse en un estímulo bioquímico mediante fototransducción; esto ocurre cuando la luz es absorbida por el epitelio pigmentario.
- Si hay separación entre la neurorretina y el epitelio pigmentario, se interrumpe este proceso vital para la visión.
Definición y Consecuencias del Desprendimiento de Retina
Definición Clave
- El desprendimiento de retina se define como la separación entre la retina neurosensorial y el epitelio pigmentario.
- Esta condición puede resultar en pérdida significativa de agudeza visual si no se trata adecuadamente.
Desprendimiento de Retina: Urgencia y Clasificación
Importancia del Desprendimiento de Retina
- El desprendimiento de retina es una urgencia médica que requiere tratamiento rápido para evitar un mayor daño a la retina.
- Se clasifica en tres tipos: regmatógeno, traccional y exudativo.
Desprendimiento Regmatógeno
- Este tipo se origina por el desprendimiento del vítreo posterior, un proceso fisiológico común a partir de los 50 años.
- El vítreo, que tiene una consistencia similar a la clara de huevo, se vuelve más acuoso con la edad, lo que puede provocar su separación de la retina.
- En el 15% de los casos, este desprendimiento puede causar desgarros en la retina debido a la tracción ejercida.
Mecanismo del Desgarro
- Un desgarro en la retina permite que el líquido ingrese al espacio subretinal, separando el epitelio pigmentario (EPR) de la retina neural.
- La intervención con láser puede prevenir complicaciones al "soldar" el desgarro y evitar que entre líquido.
Desprendimiento Traccional
- Es la segunda causa más frecuente y ocurre por fuerzas vitrorretinianas que separan la retina sin necesidad de un desgarro visible.
- Común en pacientes diabéticos con retinopatía diabética proliferativa, donde bandas fibróticas pueden levantar la retina.
Desprendimiento Exudativo
- No involucra desgarros; se produce por acumulación de líquido debajo del EPR debido a alteraciones vasculares o inflamatorias.
- Ejemplos incluyen tumores coroideos o enfermedades como coreidopatía serosa central que causan exudación hacia la retina.
Desprendimiento de Retina: Síntomas y Tratamiento
Mecanismos del Desprendimiento de Retina
- El desprendimiento puede ser causado por exudación en la retina o procesos inflamatorios como la escleritis, donde el líquido se acumula sin rupturas visibles.
- La posición del paciente influye en el desprendimiento; al cambiar de posición, el líquido puede desplazar la retina, aumentando el riesgo de desgarros.
Síntomas Clave a Identificar
- Los pacientes pueden experimentar miodesopsias (moscas volantes), especialmente en superficies uniformes. Un aumento repentino en estas visiones es un signo de alarma.
- Las miodesopsias nuevas o diferentes son indicativas de problemas en la retina, ya que pueden estar asociadas con desgarros que liberan pigmento al vítreo.
Fotopsias y Signos de Alerta
- Las fotopsias (destellos de luz) suelen aparecer cuando hay tracción del vítreo sobre la retina. Esto puede ser un indicativo serio que requiere evaluación oftalmológica inmediata.
- Es crucial remitir a los pacientes al oftalmólogo si reportan flashes constantes o cambios visuales significativos para descartar desgarros o desprendimientos.
Manifestaciones Visuales Críticas
- Pacientes que ven "telones" u objetos distorsionados deben ser evaluados urgentemente, ya que esto sugiere ocupación anormal del espacio vítreo.
- La dirección del síntoma visual puede indicar la ubicación del problema retinal; síntomas inferiores reflejan problemas superiores y viceversa.
Evaluación y Tratamiento Urgente
- Metamorfopsias (distorsión visual), donde líneas rectas aparecen torcidas, son signos críticos que sugieren trastornos maculares.
- Herramientas como la rejilla de Amsler ayudan a evaluar estos síntomas y deben llevar a una remisión urgente al oftalmólogo para evitar complicaciones severas.
Opciones Terapéuticas
- El tratamiento inicial para prevenir el desprendimiento incluye láser para sellar desgarros. En casos avanzados, se realiza cirugía vitrectomía para reemplazar el vítreo con gas o gel.
- Durante la cirugía, se utiliza láser adicional para asegurar las áreas afectadas y prevenir futuros desprendimientos.
Diabetes y sus Efectos en la Visión
Clasificación de la Diabetes
- La diabetes tipo 1 se caracteriza por la destrucción de células beta pancreáticas, resultando en deficiencia de insulina. Esto afecta principalmente a pacientes jóvenes.
- La diabetes tipo 2 implica resistencia a la insulina y es más común en adultos. Aunque hay una clasificación más amplia, se enfoca en estas dos categorías principales para este segmento.
Impacto Visual de la Diabetes
- La retinopatía diabética es la principal causa de ceguera irreversible en países industrializados, con un aumento significativo entre los 20 y 64 años, especialmente en diabetes tipo 1 debido al tiempo de exposición a niveles altos de glucosa.
- En Estados Unidos, representa el 6% de los casos de ceguera; se estima que para el año 2045 habrá 161 millones afectados globalmente por esta condición. Esto subraya la importancia del diagnóstico temprano y seguimiento adecuado.
Seguimiento Oftalmológico
- Para pacientes con diabetes tipo 1, el primer examen oftalmológico debe realizarse cinco años después del diagnóstico; esto es crucial ya que los cambios visuales comienzan a aparecer durante este periodo.
- En diabetes tipo 2, el examen inicial debe ser inmediato tras el diagnóstico debido a la posible exposición prolongada a altos niveles de glucosa; el seguimiento anual es recomendado para ambos tipos. Las mujeres embarazadas deben ser evaluadas desde el primer trimestre del embarazo.
Complicaciones Vasculares Asociadas
- La diabetes provoca alteraciones vasculares tanto micro como macrovasculares, lo que puede llevar a complicaciones severas como infartos o amputaciones debido a daños en los vasos sanguíneos. Estas alteraciones afectan también la retina y pueden resultar en hemorragias o exudados serosos.
- Los pericitos son células que ayudan a mantener la permeabilidad vascular; su muerte en condiciones diabéticas lleva a filtraciones y debilidad vascular, contribuyendo así al desarrollo de microaneurismas y otras complicaciones retinianas.
Progresión hacia Retinopatía Proliferativa
- A medida que avanza la enfermedad, se produce una neovascularización anormal como respuesta a deficiencias de oxígeno; estos nuevos vasos son frágiles y propensos a romperse, causando hemorragias vítreas y tracciones retinianas que pueden resultar en desprendimientos retinales.
- Se clasifica la retinopatía diabética en no proliferativa (sin neovasos) y proliferativa (con neovasos), siendo esta última más grave debido al riesgo elevado de complicaciones visuales severas como edema macular e isquemias retinales.
Importancia del Diagnóstico Temprano
- A los diez años del diagnóstico inicial de diabetes se observa una alta incidencia de edema macular; por ello es vital preguntar sobre el tiempo desde el diagnóstico durante las consultas oftalmológicas para evaluar riesgos potenciales adecuadamente.
- Las alteraciones típicas observables incluyen hemorragias intrarretinianas y microaneurismas dentro del tejido retiniano sin salir al vítreo, lo cual indica un estado avanzado pero aún no crítico dentro del espectro clínico asociado con diabetes mellitus.
Retinopatía Diabética: Clasificación y Tratamiento
Microaneurismas y Hemorragias
- Se observan microaneurismas y hemorragias en punto alrededor de los vasos, indicando alteraciones en la permeabilidad vascular.
- Las hemorragias pueden ser más profundas en la capa de filas nerviosas, junto con exudados que se generan por la dilatación venosa.
Clasificación de la Retinopatía Diabética No Proliferativa
- La retinopatía diabética no proliferativa se clasifica en leve, moderada y severa.
- La forma severa incluye criterios como hemorragias intrarretinianas graves o microaneurismas presentes en cuatro cuadrantes.
Esquemia Retiniana y Neovasos
- La falta de oxígeno provoca esquemia retiniana, lo que lleva a la formación de neovasos mediante el factor de crecimiento vascular endotelial (BGF).
- Los neovasos son anormales, tortuosos y pueden crecer hacia el vítreo, generando complicaciones como tejidos fibrosos residuales.
Complicaciones Asociadas
- Los pacientes pueden experimentar pérdida visual aguda e indolora debido a hemorragias vítreas.
- Si no se observa el reflejo rojo durante un examen ocular, puede indicar una ocupación anormal del vítreo.
Tratamiento de la Retinopatía Diabética
- El control glicémico es fundamental; sin él, las intervenciones para tratar complicaciones serán ineficaces.
- En casos no proliferativos, se utiliza láser para soldar áreas isquémicas y prevenir el crecimiento de neovasos.
- Se consideran inyecciones antifactor de crecimiento endotelial para pacientes con edema macular severo.
Manejo Avanzado
- Para retinopatía diabética proliferativa, se requiere tratamiento específico para los neovasos y posibles intervenciones quirúrgicas si hay complicaciones significativas.
Impacto de la Hipertensión
- La hipertensión afecta diversas partes del ojo; se proyecta un aumento significativo en diagnósticos futuros relacionados con esta condición.
Retinopatía Hipertensiva: Impacto y Diagnóstico
Fisiopatología de la Retinopatía Hipertensiva
- La retinopatía hipertensiva puede acelerar otros procesos oculares como la retinopatía diabética y el glaucoma, generando isquemia y baja circulación de oxígeno.
- Se presentan varias fases en la fisiopatología, que son simultáneas e incluyen vasoconstricción, esclerosis vascular y exudación.
- La fase esclerótica provoca cruces arteriovenosos y estrechamiento de las venas, afectando la permeabilidad vascular.
- El diagnóstico se realiza clínicamente a través del fondo de ojo; es crucial preguntar al paciente sobre su historial de hipertensión.
- La clasificación incluye retinopatía hipertensiva leve con estrechamientos arteriolares y opacidades en las paredes arteriales.
Clasificación y Manifestaciones Clínicas
- En la retinopatía hipertensiva leve, se observan arterias más delgadas y menos rojas en comparación con lo normal; los cruces arteriovenosos son un signo clave.
- Las alteraciones del reflejo luminoso indican esclerosis; arterias afectadas pueden aparecer blanquecinas debido a esta condición.
- En casos moderados, se presentan hemorragias intrarretinianas, manchas algodonosas y exudados duros visibles en el fondo de ojo.
- La hipertensión maligna se caracteriza por edema del disco óptico; bordes borrosos indican una grave afectación ocular.
- Sin control adecuado de la presión arterial, pueden surgir complicaciones severas como oclusiones vasculares que podrían llevar a ceguera.
Importancia del Seguimiento Oftalmológico
- Es fundamental controlar la presión arterial para prevenir complicaciones oculares graves; el tratamiento no será efectivo sin este control continuo.
- Se recomienda realizar un seguimiento oftalmológico cada 1 o 2 años para detectar alteraciones antes de que sean sintomáticas.
- Los pacientes pueden no presentar síntomas hasta que ocurren complicaciones serias; por ello, el monitoreo regular es esencial para evitar daños permanentes.