El IMPERIO BIZANTINO: Origen y decadencia.
Historia del Imperio Bizantino
Orígenes y Fundación
- El imperio bizantino se originó en el año 330 d.C. cuando Constantino I fundó una nueva Roma en el sitio de Bizancio.
- A pesar de la caída de la mitad occidental del imperio romano en 476 d.C., la mitad oriental sobrevivió durante mil años, desarrollando una rica tradición cultural.
Características Culturales y Políticas
- Los bizantinos se autodenominaban romanos, aunque su cultura era predominantemente griega; el nombre "Bizantino" fue acuñado por historiadores del siglo XVI.
- La capital, Constantinopla, tenía un puerto natural estratégico que facilitaba el comercio entre Oriente y Occidente.
Estructura del Poder
- El emperador bizantino (o basileus) gobernaba como monarca absoluto, controlando tanto la iglesia como el ejército y las finanzas estatales.
- La imagen del emperador aparecía en monedas, simbolizando su autoridad divina; no había reglas fijas para la sucesión al trono.
Justiniano y sus Reformas
- Justiniano ascendió al trono en 527 d.C., con ambiciones de unificar políticamente el mundo cristiano bajo su autoridad. Conquistó territorios clave como Italia y partes de África del Norte.
- Implementó reformas administrativas significativas, incluyendo la creación del Código de Justiniano que sistematizó las leyes romanas y tuvo un impacto duradero en los sistemas legales occidentales.
Estructura Gubernamental
- A diferencia de Roma, el senado bizantino estaba compuesto por hombres que habían ascendido desde posiciones militares; no existía una clase senatorial hereditaria formalmente establecida.
Historia del Imperio Bizantino
La Prosperidad y Decadencia de las Rutas Comerciales
- A lo largo de las carreteras que conducen a la gran ciudad, algunas prosperaron mientras que otras languidecieron o desaparecieron. Esto se debió a un aumento en la disponibilidad de oro, facilitado por nómadas que transportaban el metal precioso a través del Sahara.
Conflictos Religiosos en la Sociedad Bizantina
- La sociedad bizantina era profundamente religiosa, lo que generaba conflictos políticos significativos. Un ejemplo es el monofisismo, una corriente que sostenía que Cristo tenía una sola naturaleza divina, contraria a la creencia cristiana tradicional de su doble naturaleza.
- Los iconoclastas surgieron en el siglo VIII, argumentando que los íconos religiosos fomentaban supersticiones. Buscaban disminuir el poder de los monjes y fueron apoyados por algunos emperadores bizantinos.
Cisma entre Oriente y Occidente
- El distanciamiento entre los emperadores bizantinos y el Papa romano culminó en 1054 con el cisma de oriente. Occidente aceptó al Papa como jefe espiritual, mientras que oriente reconoció al patriarca de Constantinopla.
Invasiones Lombardas y Avaras
- Durante la segunda mitad del siglo VI, los lombardos invadieron Italia bizantina, excepto Roma. Al mismo tiempo, los avaros despoblaron gran parte de los Balcanes bizantinos.
- Las guerras constantes y disputas religiosas debilitaron las defensas del imperio, dejándolo vulnerable ante nuevos peligros.
Impacto de las Cruzadas y Caída Final
- Aunque inicialmente las cruzadas beneficiaron al imperio recuperando territorios en Asia Menor, eventualmente precipitaron su decadencia debido a la inestabilidad resultante.
- El emperador Miguel VIII Paleólogo recuperó Constantinopla en 1261 pero enfrentó desafíos significativos por parte del ejército turco y conflictos internos.
- Tras el nombramiento de Murad II como sultán en 1421, Bizancio perdió privilegios y comenzó a ser conquistada. A pesar de buscar ayuda occidental para resistir esta amenaza otomana, no lograron obtener apoyo efectivo debido a diferencias religiosas.