Alumbramientoo
Alumbramiento: Proceso y Mecanismos
Introducción al Alumbramiento
- La doctora Claros introduce el tema del alumbramiento, que es el tercer periodo del parto. Se menciona que se abordará tanto el alumbramiento normal como el patológico en diferentes clases.
- El alumbramiento implica el desprendimiento y expulsión de la placenta y membranas celulares. Se discute la importancia de identificar las caras materna y fetal de la placenta.
Características de la Placenta
- La cara materna es roja, rugosa y está unida al útero, mientras que la cara fetal es lisa y brillante, donde se inserta el cordón umbilical. Es crucial diferenciar entre ambas para una correcta evaluación.
- Se explica cómo se produce el desprendimiento de la placenta a través de contracciones uterinas que reducen la superficie del útero tras la expulsión del bebé. Esto provoca un hematoma retroplacentario típico en los casos normales.
Fases del Alumbramiento
- El proceso de alumbramiento consta de tres fases: 1) Desprendimiento de la placenta; 2) Descenso de la placenta; 3) Expulsión completa de la placenta y membranas. Cada fase tiene su propio mecanismo fisiológico asociado a las contracciones uterinas.
- En condiciones normales, se requieren entre una a seis contracciones para lograr el desprendimiento placentario, con un tiempo promedio para este proceso que varía entre 5 a 30 minutos. Después de este tiempo, se deben tomar acciones más activas si no ha ocurrido el desprendimiento completo.
Signos Clínicos Durante el Alumbramiento
- Existen varios signos clínicos que indican si la placenta se está desprendiendo o no, siendo uno importante el signo de Scheder, donde se evalúa la posición del fondo uterino respecto al ombligo para determinar si hay separación placentaria o no.
- Otros signos incluyen los signos de descenso (como Alfel y Kner), donde se observa si hay movimiento en el cordón umbilical al desplazar manualmente el útero hacia arriba durante las contracciones uterinas. Estos signos ayudan a evaluar si hay retención placentaria o no.
Manejo Activo vs Espontáneo del Alumbramiento
- Se diferencia entre dos tipos principales: alumbramiento espontáneo (esperar que ocurra sin intervención) y alumbramiento dirigido (uso sistemático de fármacos como oxitocina). El manejo activo busca reducir riesgos como hemorragias posparto mediante intervenciones farmacológicas inmediatas tras el nacimiento del bebé.
- Las ventajas del manejo activo incluyen menor riesgo hemorrágico gracias a las contracciones facilitadas por medicamentos como oxitocina; sin embargo, también puede haber desventajas como efectos secundarios indeseados en algunas pacientes o recién nacidos dependiendo del contexto clínico específico.
Evaluación Post-Alumbramiento
- Tras expulsar la placenta, es fundamental realizar una revisión exhaustiva para asegurar su integridad e identificar cualquier anomalía en ambas caras (materna y fetal), así como verificar características importantes como longitud e inserción del cordón umbilical y número total de cotiledones presentes en la cara materna.
- La evaluación incluye observar posibles calcificaciones o hematomas retroplacentarios que puedan indicar complicaciones durante gestaciones previas o actuales, lo cual es esencial para garantizar un adecuado seguimiento postparto tanto para madre como para bebé.
Alumbramiento Patológico y Retención de Placenta
Definición y Causas del Alumbramiento Patológico
- El alumbramiento patológico se refiere a un proceso anormal en el que la placenta no se expulsa adecuadamente, generalmente debido a alteraciones en la función contráctil del útero o adherencias anormales.
- Se identifican tres patologías principales durante el periodo placentario: retención de placenta, hemorragias del alumbramiento y la inversión uterina.
Tipos de Retención de Placenta
- La retención puede ser total o parcial. La retención total ocurre cuando toda la placenta permanece en el útero, frecuentemente por distocias dinámicas (falla en las contracciones uterinas).
- Las distocias anatómicas son causadas por adherencias anormales, como el acretismo placentario, donde la placenta está firmemente adherida al útero.
Factores de Riesgo para Acretismo Placentario
- Los factores de riesgo incluyen cesáreas anteriores, cirugías uterinas previas y antecedentes de retención placentaria en partos anteriores.
- También pueden existir acretismos focales donde solo una parte de la placenta queda adherida al útero.
Hemorragias Durante el Alumbramiento
- Las hemorragias pueden ocurrir antes o después de la expulsión de la placenta. Antes, suelen estar relacionadas con distocias dinámicas que impiden una adecuada contracción uterina.
- Después del alumbramiento, las hemorragias son comúnmente causadas por retenciones parciales o totales de restos placentarios.
Inversión Uterina
- La inversión uterina es una emergencia obstétrica grave que implica la invaginación del fondo del útero. Requiere tratamiento inmediato mediante maniobras manuales o quirúrgicas.
- Se clasifica en grados según su extensión: grado uno (depresión), grado dos (inversión sin salir), grado tres (completa fuera del orificio vaginal), y grado cuatro (prolapso completo).
Tipos de Alumbramiento
- Existen dos tipos principales: alumbramiento tipo Shuls (80% de los casos), donde se forma un hematoma retroplacentario; y tipo Dunca (20%), donde hay sangrado visible desde el inicio.
- En el tipo Shuls, el desprendimiento comienza por el centro; mientras que en Dunca lo hace desde los bordes maternos.
Estas notas resumen los conceptos clave discutidos sobre el alumbramiento patológico y sus complicaciones asociadas.