El mar que nos trajo - Griselda Gambaro - Capitulo 8
La llegada de Domenico y la vida de Luisa
Encuentro inicial entre Luisa y Domenico
- Años después de que Agostino se marchara, Luisa lleva ropa limpia a casas pudientes cuando un hombre la sigue. Este hombre habla un dialecto que ella apenas entiende.
- El martes siguiente, el hombre espera a Luisa en la puerta y ella le permite cargar sus atados de ropa, sintiéndose diferente al caminar con los brazos libres.
- Él elogia su apariencia, lo que provoca que Luisa se sonroje. Ella responde algunas preguntas pero permanece callada ante otras.
- Al despedirse, él canta una canción de amor en voz baja, lo que conmueve a Luisa por primera vez en mucho tiempo.
La visita inesperada
- Al día siguiente, Natalia pregunta por la actitud ruda de su madre. Una vecina avisa que alguien busca a Luisa; es Domenico con un paquete y una botella de vino.
- Domenico entra al cuarto y observa el lugar. Natalia lo mira con desconfianza mientras él intenta ofrecerle regalos.
Regalos y reacciones
- Con una navaja corta el hilo del paquete lleno de alimentos: pan, salame, aceitunas y queso. Esto sorprende a Luisa.
- Domenico muestra manzanas rojas de mazapán para impresionar a Natalia; sin embargo, ella no parece interesada ni agradecida inicialmente.
La convivencia complicada
- Aunque Doménico intenta compartir comida con ellos esa noche, Natalia se niega a probarla y se acurruca contra la pared en su cama.
- Durante varios días, Doménico intenta ganarse el afecto de Natalia sin éxito; ella mantiene una actitud fría hacia él debido a su apariencia.
Sentimientos encontrados
- A pesar del rechazo constante por parte de Natalia hacia Doménico, Luisa acepta su compañía porque se siente sola.
- La relación entre ellos es tensa; aunque Doménico tiene buenas intenciones y canta canciones melancólicas o alegres para Luisa cada mañana.
Rutinas diarias
- Las mañanas son complicadas para ambos: mientras Doménico lucha por levantarse temprano, Natalia muestra desdicha e ira hacia la situación familiar.
La Vida de Doménico en el Puerto
Rutina y Reflexiones de un Trabajador Portuario
- Doménico se encuentra en su rutina matutina, preparando café mientras recuerda la calle. A menudo llega al puerto después de que el sol ha salido, observando a los estibadores que esperan desde la medianoche para ser llamados por el capataz.
- Los compañeros de trabajo de Doménico son descritos como hormigas sobre las planchadas. Él teme los accidentes laborales, ya que cualquier descuido puede resultar en lesiones graves debido a las condiciones resbaladizas y peligrosas del entorno.
- A pesar del riesgo, muchos hombres se apresuran para ser elegidos para trabajar, lo que refleja una desesperación por ganar más dinero. Doménico imita este comportamiento pero con temor a sufrir un accidente o quedar incapacitado.
- En sus momentos de inactividad, Doménico observa a otros hombres en el muelle y siente cierta satisfacción al notar que hay muchos más como él, víctimas de la mala suerte y no culpables de demoras.
- Después del trabajo, si tiene dinero, busca refugio en un bar donde canta canciones nostálgicas. Se conecta con otros paisanos hablando sobre su tierra natal pequeña y olvidada, lo cual le brinda consuelo temporal.
Relaciones Personales y Desesperanza
- Al regresar a casa al mediodía, Doménico busca a Luisa entre la ropa tendida. Ella muestra rencor hacia él por su situación laboral incierta; sin embargo, él intenta consolarla asegurándole que mañana habrá barcos disponibles para trabajar.