El mar que nos trajo - Griselda Gambaro - Capitulos 26 y 27
Capítulo 26: Cambios en la Rutina de Natalia
Modificaciones en el Comportamiento
- Natalia deja de acompañar a Jacinto a la puerta, aunque él se queja. Se recluye con el pretexto de coser.
- Observa a Nino y Máximo caminando lentamente, sintiendo impaciencia por llegar a la farmacia.
- A pesar de su irritación, decide ignorarlos; Nino parece percibir su presencia y se acerca.
Encuentro Inesperado
- Al cruzarse con Nino, Natalia intenta evitarlo pero lo mira con desesperación. Intercambian saludos breves.
Capítulo 27: La Tormenta y sus Consecuencias
Ruido Nocturno
- Una tormenta nocturna provoca ruidos extraños en la casa. Natalia está preocupada por Luisa, quien tiene fiebre.
- Ella e Isabela intentan aliviar a Luisa mientras escuchan ruidos fuera.
Despertar Tardío
- Después de un sueño profundo, Natalia se despierta al oír los ruidos y se reprocha haber dormido demasiado.
La Mañana Posterior: Un Ambiente Inquietante
Descubrimiento en el Patio
- Al salir al patio, nota una atmósfera tensa entre las mujeres y niños reunidos frente a la sala.
- La sala muestra un desorden caótico que sugiere un evento desafortunado.
Rumores y Sospechas
- Las vecinas comentan sobre Nino y Máximo, sugiriendo que están involucrados en actividades sospechosas debido a sus salidas nocturnas.
Tensiones Sociales entre los Vecinos
Conversaciones Acusatorias
- Angelina y otras vecinas discuten sobre las acciones de Nino y Máximo, insinuando que podrían ser peligrosos.
Reacciones Divididas
- Algunas vecinas defienden a los hombres como buenos trabajadores mientras otros expresan dudas sobre sus intenciones.
Críticas hacia la Emigración
Conflictos en el Inquilinato
Interacciones entre los personajes
- Nino y Máximo son mencionados en relación con la voluntad de arreglar un mueble destartalado, lo que establece un ambiente de tensión y conflicto.
- Nuncia lanza un improperio a Teresa tras ser empujada, mostrando la rivalidad entre ellas; jura venganza pero no actúa más allá de eso.
- Las vecinas se dispersan para realizar tareas cotidianas, mientras Natalia permanece indecisa frente a la puerta, simbolizando su aislamiento emocional.
La figura del dueño del inquilinato
- El dueño del inquilinato aparece como una figura intimidante que exige compostura y genera miedo entre las inquilinas.
- Se describe al dueño como implacable y aprovechador, lo que intensifica el odio que Natalia siente hacia él debido a sus experiencias pasadas.
Reflexiones de Natalia
- Natalia observa cómo faltan herramientas importantes para Nino y Máximo, lo que refleja su preocupación por la situación precaria en la que viven.
- Encuentra un martillo en el suelo, símbolo de trabajo y esfuerzo perdido; recuerda a Nino y sus sueños frustrados.
Recuerdos dolorosos
- Mientras sostiene el martillo, Natalia evoca recuerdos de Nino hablando sobre esperanzas rotas y luchas desperdiciadas, resaltando su anhelo por tiempos mejores.
- El regreso del patrón interrumpe sus pensamientos; él planea cerrar el lugar donde ella se encuentra, aumentando la sensación de opresión.
La lucha por la dignidad
- A pesar del desprecio del dueño hacia ella, Natalia toma el martillo sin resistencia; esto puede interpretarse como un acto simbólico de resistencia ante su situación.
- Se menciona cómo el patrón busca deshacerse de ella cuando pueda; esto subraya las dinámicas abusivas presentes en su relación con los inquilinos.
Expresión artística como escape
- En medio de su angustia, Natalia dibuja figuras extrañas en papel; este acto creativo representa una forma de escapar temporalmente de su dura realidad.