Homilía 25.07.2023/ Santiago Apóstol

Homilía 25.07.2023/ Santiago Apóstol

Celebrating the Apostle Santiago: Reflections on Apostolic Identity

Section Overview

This section reflects on the significance of the Apostle Santiago as a patron saint of Spain, exploring themes of apostolic identity and the foundational role of apostles in the Church.

The Role of Apostles as Pillars

  • The celebration of Santiago emphasizes his importance as a patron saint, prompting reflections on apostolic identity within the Church.
  • Apostles are likened to columns that support the Church; they are expected to be strong and consistent, akin to Peter being called "rock."
  • Despite their foundational role, one out of twelve apostles betrayed Jesus, highlighting human weakness among those chosen for leadership.
  • The desire for prominence by apostles like Santiago and Juan illustrates their need for correction from Jesus regarding true service and humility.
  • Questions arise about whether Jesus made a mistake in choosing imperfect individuals as apostles; historical heresies rejected this notion.

Understanding Human Weakness in Apostolic Leadership

  • Novatianism emerged in the 3rd century, claiming only pure individuals could belong to the Church; this was deemed heretical by early Christians.
  • The Church acknowledges that while apostles were called to be pillars ("rock"), they also possessed human frailty ("clay").
  • Paul’s second letter to Corinthians highlights that believers carry divine treasures in fragile vessels, emphasizing God's strength through human weakness.
  • This duality serves to demonstrate that any strength or foundation comes not from personal merit but through God’s grace.
  • The resilience of the Church is portrayed as miraculous; it thrives despite challenges due to Christ's sustaining power.

Embracing Our Call Amidst Weakness

  • Paul describes enduring hardships without despairing, showcasing how believers can embody both suffering and hope through faith.
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Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (4,33;5,12.27-33;12,2): En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó: «¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre.» Pedro y los apóstoles replicaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.» Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos. Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Palabra de Dios _________________________________________________ Salmo Sal 66 R/. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R/. Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra. R/. La tierra ha dado su fruto, nos bendice el Señor, nuestro Dios. Que Dios nos bendiga; que le teman hasta los confines del orbe. R/. ________________________________________________ Segunda lectura Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (4,7-15): Este tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros. Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios. Palabra de Dios __________________________________ Evangelio Lectura del santo evangelio según san Mateo (20,20-28): En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?» Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.» Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?» Contestaron: «Lo somos.» Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.» Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.» Palabra del Señor