“Sé tú la casa de Jesús” | Homilía, Viernes I Semana del T.O. (16-01-2026) | P. Santiago Martín, FM
La Curación del Paralítico y el Perdón de los Pecados
Introducción al Evangelio
- El pasaje comienza con la afirmación de Jesús como el buen pastor que da su vida por las ovejas.
- Se establece el contexto en Cafarnaum, donde Jesús se encuentra en casa y atrae a una multitud.
La Fe del Paralítico
- Cuatro hombres llevan a un paralítico, pero no pueden entrar debido a la multitud, así que abren un boquete en el techo para descenderlo ante Jesús.
- Jesús, al ver su fe, le dice al paralítico: "Hijo, tus pecados están perdonados." Esto provoca reacciones entre los escribas presentes.
La Autoridad de Jesús
- Los escribas cuestionan internamente la autoridad de Jesús para perdonar pecados, considerando que solo Dios puede hacerlo.
- Jesús responde a sus pensamientos y plantea la pregunta sobre qué es más fácil: perdonar pecados o sanar físicamente. Luego sana al paralítico como prueba de su autoridad divina.
Significado del Perdón
- La curación física es importante, pero el verdadero milagro es el perdón de los pecados, lo cual cura el alma del paralítico. Esto resalta la misión principal de Cristo: salvar almas más allá de las necesidades físicas.
- Se menciona cómo muchas personas creen erróneamente que las desgracias son castigos divinos, lo cual distorsiona la verdadera naturaleza misericordiosa de Dios.
Reflexiones sobre la Casa de Dios
- Se destaca que cada persona debe ser una "casa" para Jesús; Él necesita habitar en nuestros corazones y almas limpias mediante el arrepentimiento y la confesión.
- El sacerdote tiene un papel crucial en preparar esta casa espiritual mediante los sacramentos y debe estar también limpio para ser un instrumento eficaz de Dios.