LA TIERRA: MATERIAL DE CONSTRUCCIÓN NO CONVENCIONAL -TA2 Materiales de Construcción
La Tierra como Material de Construcción
Introducción a la construcción con tierra
- La tierra ha sido utilizada como material de construcción desde la antigüedad, siendo el componente principal en las primeras casas y ciudades.
- A pesar del uso actual de materiales modernos con alta energía incorporada, hay razones justificadas para volver a considerar las propiedades del barro.
Ventajas del uso de tierra
- La tierra es un material ecológico, económico y disponible en abundancia. Su uso no contamina y proporciona un buen aislamiento.
- Las estructuras de adobe son generalmente auto construidas debido a su técnica constructiva simple que no requiere consumo adicional de energía.
Proceso constructivo del adobe
- El proceso incluye mezclar tierra con arena, agua y paja para evitar fisuraciones, seguido por el secado en moldes rectangulares.
- Para mejorar la resistencia a la compresión y estabilidad ante humedad, se pueden incorporar aditivos como asfalto o cemento.
Refuerzos estructurales
- Se recomienda usar vigas de madera para sostener mejor las paredes y techos, mejorando así la resistencia sísmica.
- El sistema capial utiliza tierra húmeda y piedras compactadas; los muros se levantan por capas alternando con piedras para mayor resistencia.
Sistemas constructivos tradicionales
- La quincha es un sistema tradicional sudamericano que combina una estructura principal con un entramado recubierto de barro.
- Este método implica dos capas entrelazadas de caña brava sujetas a postes, cubiertas con lodo que incorpora granos de arena para mayor estabilidad.
Impacto cultural y económico
- Utilizar tierra reduce notablemente los costos al ser accesible localmente; además, disminuye la necesidad de transporte.
- La simplicidad del proceso constructivo permite una menor especialización necesaria en comparación con otros métodos más complejos.
Propiedades térmicas y acústicas
- La masa térmica de la tierra permite un control efectivo sobre las temperaturas interiores, actuando como acumulador térmico.