TODO Podría SER un JUEGO... Pero ¿Quién juega? ¿Cuál es el juego?
¿Qué harías si tuvieras todo el tiempo y poder?
La noción del vacío y Dios
- Se plantea la pregunta sobre qué haríamos si tuviéramos la eternidad y el poder de soñar lo que quisiéramos, sugiriendo una curiosa sensación de "nada" detrás de nosotros.
- El vacío se asocia con Dios, un concepto sin forma ni idolatría, donde al llegar a esta comprensión se revela que ese vacío es uno mismo.
- Se menciona cómo en la cultura judía, cristiana e islámica, Dios es visto como un monarca del universo, contrastando con la visión hindú donde todos los seres son manifestaciones de Dios.
La energía del universo
- Se describe el universo como una totalidad energética donde cada individuo es una expresión de esa energía central.
- En las religiones abrahámicas, se ve a Dios como creador; en contraste, en la tradición india se percibe al mundo como un drama donde Dios actúa todos los papeles.
La experiencia humana y el sufrimiento
- Se reflexiona sobre cómo cada persona es parte de esta divinidad pero no comprende completamente su existencia o funcionamiento interno.
- Se vuelve a plantear la pregunta inicial: ¿qué harías si fueras Dios? Sugiriendo que eventualmente buscaríamos experiencias más allá del placer inmediato.
Soñar y despertar
- Imagina soñar dimensiones temporales extensas y cumplir deseos; eventualmente te cansarías de ello y buscarías aventuras más complejas.
- A medida que avanzan los sueños, podrías experimentar situaciones extremas para luego despertar y darte cuenta que solo era un sueño.
Reflexiones sobre la realidad
- Se cuestiona si nuestra vida actual podría ser simplemente un sueño en el que decidimos entrar.
- En el teatro de la vida, aunque experimentemos emociones intensas, siempre hay una conciencia subyacente que nos recuerda que todo puede ser una ilusión.
La naturaleza de la conciencia y el tiempo
La relación entre Dios, el actor y el público
- Se plantea una analogía donde Dios es el mejor actor y el público está dispuesto a creer en la realidad de la actuación. Esto sugiere que todos somos máscaras de una única conciencia universal.
- Mirar fijamente a los ojos de otra persona puede ser inquietante, ya que podría revelar aspectos ocultos o vergonzosos de uno mismo. Esta conexión profunda puede desvelar secretos internos.
La percepción del universo a través de los ojos
- Los ojos son descritos como las "joyas más hermosas del universo", simbolizando cómo al mirar a otros, también nos miramos a nosotros mismos. Esta interacción refleja la unidad del cosmos.
- Si Dios tuviera control total sobre todo, se argumenta que esto llevaría al aburrimiento absoluto. La sorpresa y lo inesperado son esenciales para mantener la vitalidad en la experiencia humana.
El deseo humano por la sorpresa
- Se compara nuestra búsqueda de sorpresas con las historias contadas por Scherezade, sugiriendo que buscamos experiencias fuera de nuestro control para evitar el aburrimiento.
- En un mundo donde todo estuviera bajo control, se necesitaría un botón para activar sorpresas temporales, reflejando nuestra necesidad innata por lo desconocido.
Diferencias culturales en la concepción del tiempo
- Se discute cómo las culturas hindúes ven el tiempo como circular, contrastando con la visión lineal occidental influenciada por tradiciones religiosas. Esto afecta nuestras percepciones sobre evolución y destino.
- Según los hindúes, existen ciclos temporales llamados kalpas que representan períodos de manifestación y no manifestación del universo. Este concepto contrasta con ideas occidentales sobre un final definitivo.
Ciclos del universo según la tradición hindú
- Un kalpa dura 4.320.000 años e incluye dos fases: manvatara (manifestación) y pralaya (no manifestación). Durante manvatara, Brahma sueña con nosotros; durante pralaya, se conoce a sí mismo.
- El ciclo del manvatara se divide en cuatro períodos: krita yuga (Edad de Oro), treta yuga (incertidumbre), dvapara yuga (equilibrio entre lo bueno y lo malo), y kaliyuga (período más breve pero doloroso).
La Danza de la Creación y Destrucción en la Filosofía Hindú
El Ciclo de Creación y Destrucción
- La imagen de brazos lanzando rayos y fuego representa el momento de "muerte cósmica", que es, en realidad, el despertar de Brahma, el creador del universo.
- Shiva simboliza la destrucción necesaria para un nuevo comienzo, mientras que Vishnú actúa como el preservador del orden divino.
- Esta filosofía presenta al mal como un elemento racional dentro del ciclo natural de la vida.
La Justificación del Sufrimiento
- Se plantea una reflexión sobre cómo justificar los horrores que sufren los seres humanos si Dios creó todo por placer.
- La idea sugiere que si no hay un creador, entonces no hay sentido ni racionalidad en el sufrimiento humano.
Una Nueva Perspectiva sobre Dios
- Se propone que Dios interpreta todos los papeles: tanto el sufridor como el triunfador están intrínsecamente conectados.
- En esta visión, todos los personajes y sentimientos son experimentados por un único ser divino que decide vivir esas experiencias.
Parallelos con el Cristianismo
- Se menciona un pasaje de la Epístola a los filipenses donde se describe a Dios haciéndose humano y sufriendo todas las aflicciones humanas.
- Este concepto resuena con la idea hindú de que lo divino también participa en el sufrimiento humano.