¿Haces las Cosas por Dios o para que te Aplaudan?| Homilía, Miércoles XI Semana del T.O | P.Santiago
El Buen Pastor y la Justicia
Introducción al Evangelio
- Jesús se presenta como el buen pastor que da su vida por sus ovejas, estableciendo un tono de sacrificio y cuidado.
- Se inicia la lectura del evangelio según San Mateo, marcando la importancia del mensaje que se va a compartir.
La Práctica de la Justicia
- Jesús advierte sobre no practicar la justicia para ser vistos por los hombres, enfatizando que esto anula la recompensa divina.
- Se critica a los hipócritas que buscan reconocimiento al hacer limosna públicamente, sugiriendo que deben actuar en secreto para recibir verdadera recompensa.
Oración y Ayuno
- Al orar, se debe evitar el exhibicionismo; en cambio, se debe buscar un encuentro íntimo con Dios en lo secreto. Esto también aplica al ayuno.
- La apariencia externa no debe ser el objetivo; es más importante lo que Dios ve en nuestro interior.
Contexto Cultural y Cambio de Perspectiva
Evolución de las Prácticas Religiosas
- Se menciona cómo las prácticas religiosas eran bien vistas en tiempos pasados, pero hoy pueden ser objeto de crítica social.
- La necesidad de adaptarse a este nuevo contexto es crucial para vivir auténticamente la fe cristiana sin buscar aplausos humanos.
Motivaciones Detrás de las Acciones
- Es fundamental actuar por amor a Cristo y no por búsqueda de reconocimiento o aprobación social. Esto implica una reflexión profunda sobre nuestras motivaciones personales al practicar nuestra fe.
Testimonio Personal y Fe Pública
Ejemplos Personales
- El orador comparte su experiencia personal rezando el rosario durante viajes, destacando su deseo de dar testimonio público sin esperar aplausos ni reconocimiento social.
- Resalta cómo algunos personajes públicos utilizan símbolos religiosos buscando aprobación social, lo cual puede desvirtuar el verdadero testimonio cristiano.
Cuidado con la Soberbia
- Se advierte sobre el peligro de sentirse superior debido a las propias prácticas religiosas; esto puede llevar a una forma sutil de hipocresía interna donde uno se "aplaude" a sí mismo por sus acciones piadosas.
Reflexión Final sobre Humildad
Actitud Correcta ante Dios
- Al realizar actos buenos como dar limosna o asistir a misa, es vital mantener una actitud humilde: considerarse un "siervo inútil" y reconocer que todo lo bueno proviene de Dios y no del propio mérito personal.
- Esta humildad protege contra la soberbia y asegura que nuestras acciones sean verdaderamente agradables a Dios sin buscar recompensas humanas o autoelogios innecesarios.