Homilía 21.09.2025 / Domingo 25º del Tiempo Ordinario
Reflexiones sobre el Evangelio del Administrador Astuto
Contexto del Evangelio
- El evangelio de Lucas 16:1-13 presenta la parábola del administrador astuto, quien es despedido por su amo debido a una gestión fraudulenta.
- El administrador reduce las deudas de los acreedores para asegurarse favores futuros tras su despido, lo que genera perplejidad al ser alabado por su astucia.
La Astucia como Virtud
- Aunque el administrador es injusto, se destaca su astucia y previsión en la planificación de su futuro.
- La enseñanza central no es la injusticia, sino la necesidad de ser astutos y previsores en nuestra vida espiritual.
Advertencia sobre la Imprevisión
- Se enfatiza la importancia de tener conciencia sobre la brevedad de la vida y planificar adecuadamente para el futuro.
- Santa Teresa de Jesús menciona que una mala noche puede parecer larga, pero la vida es corta; debemos considerar nuestro balance final.
Responsabilidad Espiritual
- Se compara al cristiano con un empresario que debe rendir cuentas ante Dios; cada uno debe estar preparado para el juicio final.
- El evangelio subraya que ser fiel en lo poco implica ser fiel en lo mucho; nuestras acciones pequeñas tienen gran trascendencia.
Interpretación del Examen de Conciencia
- No se trata de un escrutinio angustioso, sino más bien de vivir con pasión y dedicación hacia Dios.
¿Cómo Servir a Dios y No al Dinero?
La Dicotomía entre Dios y el Dinero
- El evangelio concluye con la afirmación de que no se puede servir a dos señores, específicamente a Dios y al dinero. Esta idea resalta la imposibilidad de amar a ambos simultáneamente.
- Se menciona el término arameo utilizado en los evangelios, que aparece en el sermón de la montaña y en la parábola del administrador injusto, simbolizando un demonio asociado con la avaricia.
Reflexiones sobre el Corazón Humano
- La avaricia y la búsqueda de riquezas son presentadas como obstáculos para una verdadera devoción a Dios. Se enfatiza que el corazón debe pertenecer completamente a Él.
- Se expresa un deseo personal de entrega plena hacia Dios, buscando una conexión más profunda que trascienda las tentaciones materiales.