Semana tres de los EE - LGO

Semana tres de los EE - LGO

Introducción a la Tercera Semana de Ejercicios Espirituales

Presentación del Ponente

  • Luis García Orso, profesor de teología y miembro del ejército mexicano, introduce el curso sobre acompañantes de ejercicios espirituales.

Continuidad Temática

  • La tercera semana de los ejercicios se presenta como una continuación de las semanas anteriores, especialmente después del tema de la elección y reforma.
  • Se enfatiza que esta semana está conectada con la cuarta, centrándose en la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Contemplaciones Iniciales: Última Cena y Oración del Huerto

Importancia de las Contemplaciones

  • San Ignacio propone dos contemplaciones clave: la última cena y la oración del huerto, destacando su relevancia en el contexto espiritual.
  • La última cena simboliza la alianza entre Jesús y la humanidad a través de su cuerpo y sangre, mientras que el lavatorio de pies representa el mandamiento del amor.

Conexión con la Vida de Jesús

  • Estas escenas reflejan una profunda comunión amorosa entre Jesús, sus discípulos y Dios Padre, lo cual es fundamental para entender toda su vida.

Método Ignaciano en la Tercera Semana

Propuesta Metodológica

  • El método ignaciano se basa en observar personas, escuchar sus palabras y acciones para obtener provecho espiritual. Esto se aplica a lo largo de toda la tercera semana.
  • Se sugiere contemplar otros personajes relevantes en los relatos pasionales como Pedro, Judas y María madre de Jesús para enriquecer el ejercicio espiritual.

Adaptabilidad Personalizada

  • Ignacio destaca que el número de horas dedicadas a los ejercicios debe adaptarse a cada persona según sus necesidades espirituales individuales. Esto incluye elegir qué misterios contemplar durante esta semana.

Elementos Visuales para Contemplación

Uso de Imágenes

  • Se recomienda buscar imágenes que ayuden a profundizar en las contemplaciones propuestas por Ignacio; estas pueden facilitar una mejor conexión emocional con los ejercicios espirituales.

Reflexiones sobre la Tercera Semana de Ejercicios Espirituales

Consideraciones Iniciales

  • Se introducen tres puntos adicionales a los ejercicios de la tercera semana, destacando la importancia de observar tanto lo que dicen como lo que hacen las personas.
  • Cada uno de estos puntos comienza con el verbo "considerar", enfatizando la necesidad de no perder de vista aspectos profundos y teológicos en la contemplación.

El Cuarto Punto: La Pasión de Cristo

  • Se invita a considerar cómo se esconde la divinidad y lo que Cristo padece en su humanidad, un aspecto central en los ejercicios espirituales.
  • Ignacio subraya el sufrimiento del Señor, resaltando que este padecimiento abarca no solo su humanidad sino también toda nuestra experiencia humana.
  • La encarnación del Hijo de Dios implica una identificación profunda con nuestra humanidad, incluyendo nuestros aspectos dolorosos y fracasados.

La Revelación a Través del Sufrimiento

  • Se menciona cómo Dios se identifica con quienes más sufren, mostrando un profundo amor y comunión en medio del dolor humano.
  • Es importante aclarar que el sufrimiento no debe ser visto como masoquismo; Jesús no busca sufrir por placer, sino por amor hacia nosotros.

Comprendiendo a Dios en el Sufrimiento

  • Este punto lleva a reflexionar sobre nuestra imagen de Dios; no es un ser cruel ni desea el sufrimiento por sí mismo, sino que hay una unión amorosa entre Jesús y nosotros.
  • El cuarto punto destaca cómo debemos entender el padecimiento desde una perspectiva espiritual profunda, evitando imágenes distorsionadas de un Dios distante o indiferente.

El Quinto Punto: La Divinidad Escondida

  • San Ignacio nos invita a considerar cómo la divinidad se esconde; esta idea desafía las concepciones tradicionales sobre cómo debería manifestarse Dios.
  • A través de su experiencia espiritual en Manresa, Ignacio revela que Dios está escondido durante los momentos críticos de entrega y muerte.

Deshaciendo Imágenes Erróneas de Dios

  • Ignacio prefiere hablar sobre un Dios escondido en lugar de uno que actúa con poder visible; esto desmantela nuestras expectativas humanas sobre Su intervención.
  • Esta revelación puede deshacer imágenes erróneas acerca de un Dios poderoso e inalcanzable, llevándonos a confrontar al verdadero Dios revelado en Jesucristo.

¿Cómo se revela Dios en la experiencia humana?

La dificultad de deshacer imágenes preconcebidas de Dios

  • Muchas personas enfrentan dificultades para deshacerse de su imagen preconcebida de Dios, lo que genera desconcierto y preguntas sobre su intervención en el sufrimiento humano.
  • Es importante permitir que sea Dios quien se revele a nosotros, en lugar de intentar definirlo según nuestras propias imaginaciones o expectativas.

Contemplación del misterio divino

  • La contemplación del misterio de Dios y la figura de Jesús no busca resolver preguntas teológicas, sino dejar que Dios se muestre tal como es.
  • San Pablo menciona en Filipenses 2:5-11 cómo Dios se vacía de su condición divina, un himno que refleja la humildad y el sacrificio divino.

La revelación a través del sufrimiento

  • El himno litúrgico destaca cómo Dios se hace uno con los más humildes y vulnerables, rompiendo nuestras concepciones sobre cómo debería ser Él.
  • En la pasión y muerte de Jesús, Dios se identifica con nuestra humanidad, apareciendo como impotente y vulnerable, lo cual desafía nuestras ideas preconcebidas sobre Su naturaleza.

Ejercicio espiritual y contemplación

  • Se enfatiza la importancia del ejercicio espiritual en la contemplación del misterio divino; cada persona debe tomarse el tiempo necesario para profundizar en esta experiencia.
  • A lo largo de los ejercicios espirituales, hay una continuidad temática desde el nacimiento hasta la muerte de Cristo, mostrando un camino claro hacia la comprensión divina.

Reflexión sobre el sufrimiento por nuestros pecados

  • Ignacio subraya que el sufrimiento no es un acto masoquista; Jesús padece por nuestros pecados. Esto resalta la conexión entre nuestra historia personal y el sacrificio divino.
  • La pasión y muerte del Hijo revelan el peso del pecado humano a lo largo de la historia, invitándonos a reflexionar sobre nuestra propia responsabilidad.

La naturaleza del pecado y el sufrimiento de Jesús

El peso del pecado en la historia

  • Se discute cómo el pecado a lo largo de la historia tiene un impacto significativo, siendo una maldad que afecta incluso al Hijo de Dios. La violencia institucionalizada es un ejemplo de este mal.
  • Se menciona que el magisterio de la iglesia y la teología han abordado el tema del pecado en la historia, pero se enfatiza que no se debe volver a los pecados individuales, sino entender el sufrimiento colectivo.

La reacción de Jesús ante el mal

  • Se destaca que Jesús padece por las injusticias históricas y no se centra en sus propios pecados, sino en cómo reacciona ante el mal presente en su entorno.
  • El pecado se define como un rechazo al amor divino; actuar fuera del amor resulta en violencia e injusticia hacia los demás.
  • Al contemplar los misterios de la pasión, se invita a observar cómo Jesús responde al sufrimiento: no con venganza o rencor, sino con compasión y solidaridad.

La compasión y solidaridad de Jesús

  • Jesús muestra una identificación humilde con el sufrimiento humano. Su amor permanece fiel incluso ante las injusticias que enfrenta.
  • La compasión es clave; no solo es sentir pena, sino compartir activamente el dolor ajeno. Esto refleja su papel como hermano solidario.

Redención a través del sufrimiento

  • La redención se logra mediante la entrega silenciosa y amorosa de Jesús. Su fidelidad y misericordia son fundamentales para comprender su sacrificio.
  • Se plantea qué se espera de nosotros: seguir su ejemplo mostrando amor y asumiendo nuestro propio dolor junto al dolor ajeno.

Peticiones durante la contemplación

  • En esta etapa, hay dos peticiones importantes: primero reconocer nuestro dolor por nuestros pecados; segundo, buscar una identificación profunda con Cristo durante su pasión.
  • Las peticiones reflejan un deseo genuino por experimentar empatía con Cristo: "dolor con Cristo" implica una conexión emocional real con su sufrimiento.

Identificación personal con Cristo

  • Es crucial permitir que Cristo nos transforme; esto requiere aceptar nuestra humanidad compartida y vivirla plenamente junto a Él.
  • Este ejercicio busca fomentar una comunión solidaria con todos aquellos que sufren en el mundo, promoviendo un cristianismo más humano y auténtico.

Reflexiones sobre la Gracia y la Compasión en la Contemplación

La Importancia de la Gracia en el Acompañamiento Espiritual

  • Se enfatiza que el acompañante debe vigilar cuidadosamente para ayudar a la persona a contemplar y profundizar en su experiencia espiritual, evitando que se convierta en un esfuerzo forzado.
  • La gracia pedida debe ser auténtica, buscando una conexión profunda con Cristo, especialmente en momentos de dolor y quebranto.
  • Una verdadera compasión cristiana implica reconocer y sentir los dolores ajenos; ser insensible es considerado inhumano.

La Composición de las Escenas de Dolor

  • Se menciona una escena conmovedora donde las mujeres se unen al dolor de Cristo durante su descenso, lo cual puede servir como inspiración para los ejercicios espirituales.
  • La composición visual de estas escenas ayuda a entender mejor el sentimiento colectivo del sufrimiento compartido.

Recapitulación de los Ejercicios Espirituales

  • San Ignacio propone reflexionar sobre los trabajos y dolores de Cristo durante toda la tercera semana, no solo enfocándose en su pasión.
  • Es crucial recordar que toda la vida de Jesús está marcada por amor, servicio y sacrificio desde su nacimiento hasta su muerte.

El Amor como Tema Central

  • Se destaca que el amor se manifiesta a lo largo de toda la vida de Jesús, culminando en su sacrificio: "Nadie tiene un amor más grande que el que da la vida por sus amigos".

Reflexiones Finales sobre Soledad y Sacrificio

  • Al final del ejercicio espiritual, Ignacio invita a considerar las soledades experimentadas por María y los discípulos tras la crucifixión.
  • Esta reflexión sobre soledad resalta experiencias reales de sufrimiento y renuncia, elementos clave en el camino espiritual propuesto por Ignacio.